Mi herramienta de backup es un asco

El desarrollo de herramientas de backup ha estado completamente paralizado durante más de 30 años. Ha habido algún que otro avance, pero nada comparado con las grandes innovaciones que se han producido en otras tecnologías.

  1. Sigue siendo necesario seleccionar elementos: carpetas, archivos, tipos de archivo, etc. y decidir entre sincronización, mirroring, augmenting o diferencial, incremental o total.
  2. Hay que programar cuándo: cada x horas o cada n días, todos los jueves a no se qué hora.
  3. Se producen problemas con archivos abiertos, bases de datos, archivos grandes y archivos que se modifican con frecuencia.
  4. La recuperación se hace a base de saltos en intervalos de tiempo largos y además se limita a un conjunto reducido de archivos.
  5. Hay limitaciones también en cuanto al tamaño de la copia y las versiones.
  6. La utilidad de los dropbox, google-drive y otras herramientas similares nos han hecho pensar que son buenas soluciones de backup. Sin embargo, los borrados no intencionados y los efectos de los virus parecen desmentir la eficacia de estas soluciones, que, además, eliminan archivos borrados o versiones antiguas de los mismos después de 30 días.

Los usuarios del siglo XXI se merecen algo mucho mejor que esto. Una herramienta de backup moderna no debería obligarles a configurar absolutamente nada; tendría que estar funcionando siempre de forma imperceptible y permitir recuperar cualquier cosa o absolutamente todo, yendo hacia atrás en el tiempo en intervalos muy cortos, incluso de segundos, en caso necesario.

¿Es esto posible? Hoy en día Internet es muy rápido, las CPU tienen una gran capacidad, el almacenamiento en la nube es barato, así que ¿por qué no?

No podemos seguir aceptando antiguallas.

Cesta de compras