El backup tradicional llega a tardar horas

Las herramientas tradicionales de backup actúan en intervalos de tiempo. Durante estos intervalos, los documentos y ficheros sufren muchos cambios que tienen que quedar reflejados la próxima vez que el backup actúa. La identificación de los cambios y su consiguiente copia es un trabajo voluminoso, duro y exigente para el ordenador, llegando muy frecuentemente a bloquear su utilización, impidiendo al usuario hacer otras cosas a la vez.

Una herramienta de backup moderna debería actuar de manera continua, procesando los pequeños cambios según están ocurriendo, en lugar de hacerlo a intervalos. Así el trabajo es mucho menor y liviano, y los cambios más manejables. Usaría solamente una pequeña fracción de los recursos del ordenador, pero todo el tiempo, en lugar de casi todo el ordenador de vez en cuando.

La tecnología “Continuous Data Protection” gestiona en el momento que ocurren los mínimos cambios en el disco duro del ordenador, de manera casi simultánea, y sin que el usuario lo perciba. De esta forma, el usuario llega a olvidarse de que su propia máquina está protegiendo toda la información de su disco. En caso de problemas, podrá retroceder o avanzar en intervalos de minutos o segundos, hasta encontrar los ficheros y documentos tal como estaban en el momento que le interese.

En conclusión, las herramientas tradicionales de backup obligan al usuario a parar de trabajar mientras están actuando, mientras que las herramientas modernas de backup deben hacer que te olvides por completo de la necesidad de hacer backup, y permitirte usar tu tiempo y tu mente en cosas más importantes como la familia y tener más vacaciones.

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